{"id":1611,"date":"2012-04-03T06:47:08","date_gmt":"2012-04-03T06:47:08","guid":{"rendered":"http:\/\/lalcoradiari.com\/wp\/?p=1611"},"modified":"2012-05-23T10:18:32","modified_gmt":"2012-05-23T10:18:32","slug":"1611","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/lalcoradiari.com\/wp\/?p=1611","title":{"rendered":"Muerte y redenci\u00f3n en el hielo"},"content":{"rendered":"<div>\n<h2>Por:\u00a0<strong>Jacinto Ant\u00f3n<\/strong>\u00a0|\u00a003\u00a0de\u00a0abril\u00a0de\u00a02012<\/h2>\n<\/div>\n<div>\n<div>\n<p>\u00a0\u00a0<a href=\"http:\/\/blogs.elpais.com\/.a\/6a00d8341bfb1653ef0163039c2523970d-pi\"><img decoding=\"async\" title=\"SCOTT\" src=\"http:\/\/blogs.elpais.com\/.a\/6a00d8341bfb1653ef0163039c2523970d-500wi\" alt=\"SCOTT\" \/><\/a><br \/>\nTal d\u00eda como hoy m\u00e1s o menos -es imposible estar seguros de la fecha exacta: no sobrevivi\u00f3 nadie para contarlo- mor\u00eda hace un siglo en su lejana tumba de hielo flanqueado por sus compa\u00f1eros el capit\u00e1n Robert Falcon Scott, el gran perdedor del Polo Sur. En estas agitadas jornadas de reci\u00e9n estrenada primavera y rescoldos de huelga, cuando parece que deber\u00edamos concentrarnos en otras cosas, no puedo dejar de pensar obsesivamente en el postrado explorador y en sus \u00faltimos momentos. Le imagino agonizante en su ajada tienda azotada por la ventisca de una manera que deb\u00eda sugerirle -aunque era agn\u00f3stico- el batir de las alas de un \u00e1ngel del destino enviado a recoger su alma desdichada y fr\u00eda. Nunca lo he sentido tan cerca, a Scott. La semana pasada dej\u00e9 unas flores y un cubito de hielo como ofrenda bajo su impresionante estatua en Waterloo Place en Londres (cerquita de la de otro h\u00e9roe congelado, sir John Franklin). Su sepultura en la Ant\u00e1rtida me pilla algo lejos.<\/p>\n<p>Desde hace a\u00f1os me hab\u00eda vuelto muy cr\u00edtico con el capit\u00e1n, a tono con la moda imperante en los \u00faltimos tiempos \u2013yo siempre me acerco al sol que m\u00e1s calienta, y valga el tropo- que consist\u00eda bastante un\u00e1nimemente en echar pestes de \u00e9l y cantar las excelencias de su colega sir Ernst Shackleton \u00a0y de los exploradores noruegos Nansen y Amundsen.\u00a0 El pasado d\u00eda 15 de diciembre celebramos \u2013yo en Oslo, enarbolando una bandera y d\u00e1ndole al gin-tonic- la conquista del polo por Amundsen. Era justo, Amundsen fue el primero en llegar all\u00ed y lo hizo en una asombrosa demostraci\u00f3n de pericia esquiadora, conocimiento del terreno y riesgo calculado, por no hablar del pragmatismo de comerse a sus perros. Vino luego la fecha del 17 de enero, el centenario de la llegada del propio Scott y su grupo al Polo Sur. No parec\u00eda que hubiera mucho que celebrar. Alcanzar aquellas latitudes no est\u00e1 al alcance de cualquiera, ni siquiera hoy, pero llegar segundos, \u00a1y siendo brit\u00e1nicos!, \u00a1bah!\u00a0 Scott trag\u00f3 mucha quina (como tambi\u00e9n lo hizo, desde lejos, Nansen: ambos consideraban que el polo era cosa suya) y emprendi\u00f3 la marcha de regreso despu\u00e9s de posar, con sus cuatro compa\u00f1eros, para la foto m\u00e1s triste y depresiva \u00a0de la historia. Tras perder por el camino a dos camaradas, Evans, fallecido tras enloquecer de cansancio, fr\u00edo y escorbuto (a\u00f1\u00e1dase un golpe en la cabeza al caer en una grieta) y Oates, que se dej\u00f3 morir en la intemperie para dar una posibilidad a los otros, los tres exploradores restantes acabaron metidos en su tienda, incapaces de continuar su ruta de regreso y salvarse.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.elpais.com\/.a\/6a00d8341bfb1653ef0168e9921483970c-pi\"><img decoding=\"async\" title=\"SCOTT BUENA\" src=\"http:\/\/blogs.elpais.com\/.a\/6a00d8341bfb1653ef0168e9921483970c-500wi\" alt=\"SCOTT BUENA\" \/><\/a><br \/>\nLa mayor\u00eda de los historiadores polares, con Roland Huntford, n\u00e9mesis de Scott, a la cabeza, coinciden hoy en reprochar al jefe de la expedici\u00f3n su mala planificaci\u00f3n, su p\u00e9simo liderazgo y una tendencia a la melancol\u00eda y la autocompasi\u00f3n que contribuyeron a redondear el fracaso y la tragedia. Como lo hizo el pensar que tirar de un trineo era m\u00e1s noble que ir subido. Ya en 1985, Trevor Griffiths, el primer popularizador del paradigma oscuro de Scott, el contra mito, anot\u00f3 estos defectillos del capit\u00e1n: convencional, miedoso,\u00a0 inestable, vacilante, manipulador, malhumorado, irracional, reservado, mal dotado (?), sin carisma\u2026 \u00a0Y ahora que levante la mano quien no se sienta identificado, ni que sea un poco.<\/p>\n<p>A Scott se le ha acusado no solo de ser el causante de su muerte y de la de los hombres a su cargo, sino de haber incluso provocado ese desenlace como f\u00f3rmula de expiaci\u00f3n por el fracaso y, a\u00fan m\u00e1s grave, como una manera de trascenderlo y sublimarlo en gloria (p\u00f3stuma). Ya no que no puedes ganar, se habr\u00eda dicho Scott, mejor no volver y devenir\u00a0 leyenda heroica por la v\u00eda del autosacrificio. El \u00faltimo clavo en el ata\u00fad de nuestro hombre parec\u00eda haberlo puesto el propio Huntford al publicar los diarios comparados de Scott y Amundsen (<em>Race for the south pole,<\/em>\u00a0Continuum, 2010) y demostrar la ineptitud del primero con sus propias anotaciones.<\/p>\n<p>En fin, que yo estaba tan tranquilo con mi (mala) opini\u00f3n de Scott cuando me enfrasqu\u00e9 hace unos d\u00edas en un vuelo de avi\u00f3n \u00a0-ocasi\u00f3n que aprovecho siempre para leer de personajes desdichados- en la biograf\u00eda del explorador que ha escrito David Crane (autor de la de Trelawny, el aventuro amigo de Byron y Shelley<em>), Scott\u00a0 of the Antartic,<\/em>\u00a0saludada como la definitiva. Cu\u00e1l \u00a0no ser\u00eda mi sorpresa al encontrarme con un libro pro-Scott, que incluso pone en cuesti\u00f3n que su mujer Kathleen se la pegara a su marido con Nansen, que ya es que te tiren los hombres fr\u00edos. Crane afirma que no est\u00e1 probada la consumaci\u00f3n del adulterio pese a reconocer que el \u00a0noruego y la mujer del capit\u00e1n se alojaron en la misma habitaci\u00f3n en un hotel de Berl\u00edn: no ser\u00eda para jugar al parch\u00eds, digo yo.<\/p>\n<p>En cuanto a Scott, el bi\u00f3grafo nos lo acerca como nunca, deshel\u00e1ndolo, por as\u00ed decirlo, y restaurando su humanidad. Se abona adem\u00e1s a la vieja teor\u00eda de que fueron las extremas e impredecibles condiciones climatol\u00f3gicas lo que en \u00faltima instancia decidi\u00f3 la suerte fatal del grupo. De la vida del explorador antes del polo como la cuenta Crane d\u00e9jenme destacar que el abuelo del personaje fue capit\u00e1n de la Royal Navy\u00a0 y mand\u00f3 el\u00a0<em>HMS Erebus<\/em>\u00a0(\u00a1toma casualidad!), que su padre era due\u00f1o de una f\u00e1brica de cerveza \u2013el sue\u00f1o de un adolescente- y que Scott, como una amiga m\u00eda que no es exploradora polar precisamente, no pod\u00eda ver la sangre, pues le provocaba mareo y n\u00e1useas. \u00a1Vaya h\u00e9roe!, se dir\u00e1n.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.elpais.com\/.a\/6a00d8341bfb1653ef0163039c4d80970d-pi\"><img decoding=\"async\" title=\"Scotts-South-Pole-Party\" src=\"http:\/\/blogs.elpais.com\/.a\/6a00d8341bfb1653ef0163039c4d80970d-500wi\" alt=\"Scotts-South-Pole-Party\" \/><\/a><\/p>\n<p>El cap\u00edtulo m\u00e1s apasionante del libro es el \u00faltimo, claro, se titula elocuentemente\u00a0<em>Ars moriendi<\/em>\u00a0y lo le\u00ed en el cielo entre turbulencias, sobrecogido. \u00a0Scott era bien consciente de haber metido la pata. Su planificaci\u00f3n del ataque y sobre todo de la retirada del Polo Sur se hab\u00eda demostrado no solo err\u00f3nea sino letal. \u00c9l y sus hombres llevaban d\u00edas consumiendo la mitad de las calor\u00edas que necesitaban para empujar el trineo. Lo cual, adem\u00e1s, les hac\u00eda sentir con m\u00e1s intensidad el fr\u00edo, aunque uno se pregunta c\u00f3mo se puede sentir con m\u00e1s intensidad los cuarenta grados bajo cero. El parte de da\u00f1os era cada d\u00eda m\u00e1s escalofriante: a Evans se le congel\u00f3 la nariz, a Oates, un pie, a Wilson le torturaban los ojos.\u00a0 Edgard Evans colaps\u00f3 el primero.\u00a0 Enloqueci\u00f3. P\u00e9rdida de peso, deshidrataci\u00f3n, falta de vitaminas, hipotermia, primeros estadios de escorbuto\u2026 Cuando muri\u00f3, el 16 de febrero de 1912, la partida llevaba 110 d\u00edas de viaje en medio de los parajes m\u00e1s terribles y desoladores de la Tierra. No consta qu\u00e9 hicieron sus compa\u00f1eros con el cuerpo, sin duda le dieron cristiana sepultura pero la tumba no se ha hallado.<\/p>\n<p>Tras otras jornadas indecibles, el siguiente en caer fue Oates. A mediados de marzo \u2013el 15 o el 16-, consciente de que estaba al final de sus fuerzas y para no ser una carga, abandon\u00f3 la tienda en plena ventisca y sin abrigo despidi\u00e9ndose con su famoso \u201cI am just going outside and may be some time\u201d, frase que tiene su miga cuando no te vas a pasear por Picadilly precisamente. Como el de Evans, el congelado cuerpo de Oates no ha sido encontrado (aunque s\u00ed los calcetines): qui\u00e9n sabe si aparecer\u00e1 alg\u00fan d\u00eda, al igual que apareci\u00f3 el de Mallory en el Everest. Una muerte de gentleman, sin duda, pero no por ello menos muerte. A los tres restantes no les iba a ir mejor. Pocos d\u00edas despu\u00e9s, siendo incapaces ya de avanzar m\u00e1s, se encerraron en la tienda en el que result\u00f3 ser su campamento para la eternidad. Scott ten\u00eda el pie tan mal que solo pod\u00eda esperar una amputaci\u00f3n. Decidieron, seg\u00fan consta en el diario del capit\u00e1n, que morir\u00edan por causas naturales y no se suicidar\u00edan.<\/p>\n<p>\u201cEl final est\u00e1 muy cerca\u201d,\u00a0 escribe Scott el d\u00eda 12 o 13. El 29 de marzo, apunta que est\u00e1n cada vez m\u00e1s d\u00e9biles y: \u201cEs una pena, pero no creo que pueda escribir m\u00e1s\u201d.\u00a0 La \u00faltima entrada no est\u00e1 datada: \u201cPor Dios, cuidad de los nuestros\u201d.\u00a0 As\u00ed que la muerte debi\u00f3 producirse uno de los dos \u00faltimos d\u00edas de marzo o en los primeros de abril.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.elpais.com\/.a\/6a00d8341bfb1653ef0168e99216bb970c-pi\"><img decoding=\"async\" title=\"SCOTT nposter\" src=\"http:\/\/blogs.elpais.com\/.a\/6a00d8341bfb1653ef0168e99216bb970c-500wi\" alt=\"SCOTT nposter\" \/><\/a><br \/>\nLos tres, Scott, Wilson y Bowers escribieron cartas de despedida. Podemos imaginar que el ambiente en la tienda era m\u00e1s bien f\u00fanebre, pero tambi\u00e9n ten\u00eda algo de sublime: tres hombres en el helado pat\u00edbulo polar mirando\u00a0 a la muerte a los ojos. Scott miraba tambi\u00e9n a la posteridad. David Crane recalca el especial coraje del capit\u00e1n, que como agn\u00f3stico no pod\u00eda encontrar el consuelo religioso de sus dos compa\u00f1eros. La separaci\u00f3n de su mujer y su hijo de dos a\u00f1os ser\u00eda para siempre.<\/p>\n<p>Pese a la desesperaci\u00f3n, el fr\u00edo, el dolor y el hambre \u2013que el capit\u00e1n describe someramente : \u201cEstamos en un estado desesperado, pies helados, etc\u00e9tera\u201d (\u00a1lo que cabe en un etc\u00e9tera!)-, Scott escribi\u00f3 cosas admirables, en un registro que va de lo tierno a lo heroico y que alcanza alturas shakespearianas. Esos escritos no se yo si lo exoneran pero vive Dios que lo presentan como alguien ejemplar en el morir, y con buena pluma. A Kathleen: \u201cNo he sido un muy buen marido, espero ser un buen recuerdo\u201d. \u201cDebes saber que el peor aspecto de esta situaci\u00f3n es el pensamiento de no volver a verte\u201d.\u00a0 \u201cHaz que el chico se interese en la historia natural si puedes, es mejor que los deportes\u201d (lo consigui\u00f3: Peter Scott\u00a0 fue un gran naturalista e incluso bautiz\u00f3 cient\u00edficamente al monstruo del lago Ness, para delicia de los criptozo\u00f3logos).\u00a0 A su amigo John Barrie, el creador de Peter Pan: \u201cEstamos demostrando que los ingleses a\u00fan pueden morir con esp\u00edritu audaz, luchando hasta el final\u201d. A su madre: \u201cEncuentra consuelo en que he muerto en paz con el mundo\u201d. \u201cNo tengo miedo\u201d. \u201cDesear\u00eda poder recordar que he sido un mejor hijo, pero pienso que sabr\u00e1s que has estado siempre en mi coraz\u00f3n\u201d. \u201cPor m\u00ed mismo no soy infeliz. Pero por Kathleen, por ti y el resto de mi familia mi coraz\u00f3n est\u00e1 muy dolorido\u201d.<\/p>\n<p>En su mensaje dirigido al \u00a0p\u00fablico brit\u00e1nico, Scott escribi\u00f3: \u201cDe haber vivido, hubiera tenido una historia que contar de la osad\u00eda, resistencia y coraje de mis compa\u00f1eros que habr\u00eda\u00a0 conmovido el coraz\u00f3n de todo ingl\u00e9s. Estas pobres notas y nuestros cuerpos muertos pueden relatarla\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.elpais.com\/.a\/6a00d8341bfb1653ef0168e9923d57970c-pi\"><img decoding=\"async\" title=\"SCOTT GROUPE\" src=\"http:\/\/blogs.elpais.com\/.a\/6a00d8341bfb1653ef0168e9923d57970c-500wi\" alt=\"SCOTT GROUPE\" \/><\/a><br \/>\nNo los encontraron hasta noviembre, ocho meses despu\u00e9s. La tienda estaba cubierta de nieve. Yac\u00edan en sus sacos de dormir, Scott en medio. El fr\u00edo hab\u00eda vuelto sus pieles amarillas y v\u00edtreas. Los rostros presentaban severas congelaciones. Seg\u00fan un miembro de la partida de b\u00fasqueda, Wilson y Bowers exhib\u00edan semblantes pl\u00e1cidos, como si hubieran muerto durmiendo, pero Scott, que se cree fue el \u00faltimo en fallecer (\u00a1qu\u00e9 solo debi\u00f3 sentirse!), parec\u00eda haber luchado duramente en el momento del traspaso, signifique eso lo que macabramente signifique. Tras retirar los diarios, cartas y varios objetos que luego se han vendido como preciadas reliquias (la \u00faltima galleta hallada junto al cuerpo de Scott la adquri\u00f3 por 4.000 libras el explorador y bi\u00f3grafo del capit\u00e1n Sir Ranulph Fiennes), se decidi\u00f3 abatir la tienda y cubrirla como improvisado mausoleo, coronado por una cruz hecha con dos esqu\u00eds. \u00a0M\u00e1s tarde se coloc\u00f3 una cruz encima del mont\u00edculo.<\/p>\n<p>Se ha calculado que con la deriva de la Plataforma de Hielo de Ross, donde est\u00e1 la tienda con los cuerpos, la improvisada tumba se encuentra hoy a 48 kil\u00f3metros del punto original (y bajo 23 metros de hielo). Dentro de 275 a\u00f1os llegar\u00e1 al mar de Ross y quiz\u00e1 el mausoleo\u00a0 acabe flotando encastado en un iceberg.<\/p>\n<p>Por un lado es triste pensar que Scott se aleja del Polo Sur. Por otro es excitante imaginar que de alguna manera se junta con la leyenda del\u00a0<em>Titanic<\/em>\u00a0(!). No hay que olvidar que ambas tragedias, la del explorador y la del barco, que se hundi\u00f3 el 15 de abril de 1912, apenas un par de semanas despu\u00e9s de la muerte de Scott, sucedieron muy pr\u00f3ximas en el tiempo (aunque la noticia del deceso del capit\u00e1n no llego a Gran Breta\u00f1a hasta meses despu\u00e9s). De hecho, la ceremonia f\u00fanebre por los ahogados del\u00a0<em>Titanic<\/em>\u00a0y por los exploradores se celebr\u00f3 en el mismo lugar en Londres, la catedral de San Pablo, e incluso cant\u00f3 el mismo coro: eso si que es rentabilizar.<\/p>\n<p>Dejemos ah\u00ed, junto a un recuerdo por Scott, la extravagante imagen de un barco chocando en un futuro contra el iceberg que porta en su blanco seno el cuerpo congelado del explorador.<\/p>\n<p>Por mi parte, mis profundos respetos, capit\u00e1n. Qui\u00e9n pudiera decir que ha redimido sus limitaciones, sus pecados y sus errores de tan noble manera.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.elpais.com\/.a\/6a00d8341bfb1653ef0163039c5d44970d-pi\"><img decoding=\"async\" title=\"Scott-tomb\" src=\"http:\/\/blogs.elpais.com\/.a\/6a00d8341bfb1653ef0163039c5d44970d-500wi\" alt=\"Scott-tomb\" \/><\/a><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por:\u00a0Jacinto Ant\u00f3n\u00a0|\u00a003\u00a0de\u00a0abril\u00a0de\u00a02012 \u00a0\u00a0 Tal d\u00eda como hoy m\u00e1s o menos -es imposible estar seguros de<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[33,32,31,30,42,34],"class_list":["post-1611","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-blogs","tag-actualidad","tag-alcalaten","tag-alcora","tag-lalcora","tag-noticias","tag-sucesos"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/lalcoradiari.com\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1611","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/lalcoradiari.com\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/lalcoradiari.com\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/lalcoradiari.com\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/lalcoradiari.com\/wp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1611"}],"version-history":[{"count":4,"href":"http:\/\/lalcoradiari.com\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1611\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1788,"href":"http:\/\/lalcoradiari.com\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1611\/revisions\/1788"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/lalcoradiari.com\/wp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1611"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/lalcoradiari.com\/wp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1611"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/lalcoradiari.com\/wp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1611"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}