{"id":1932,"date":"2012-06-18T19:25:59","date_gmt":"2012-06-18T18:25:59","guid":{"rendered":"http:\/\/lalcoradiari.com\/wp\/?p=1932"},"modified":"2012-07-03T21:08:35","modified_gmt":"2012-07-03T20:08:35","slug":"deuda-y-guerra","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/lalcoradiari.com\/wp\/?p=1932","title":{"rendered":"Deuda y guerra"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/lalcoradiari.com\/wp\/wp-content\/uploads\/2012\/06\/800px-United_States_one_dollar_bill_obverse.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-2010\" title=\"800px-United_States_one_dollar_bill,_obverse\" src=\"http:\/\/lalcoradiari.com\/wp\/wp-content\/uploads\/2012\/06\/800px-United_States_one_dollar_bill_obverse-300x130.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"130\" srcset=\"http:\/\/lalcoradiari.com\/wp\/wp-content\/uploads\/2012\/06\/800px-United_States_one_dollar_bill_obverse-300x130.jpg 300w, http:\/\/lalcoradiari.com\/wp\/wp-content\/uploads\/2012\/06\/800px-United_States_one_dollar_bill_obverse-206x90.jpg 206w, http:\/\/lalcoradiari.com\/wp\/wp-content\/uploads\/2012\/06\/800px-United_States_one_dollar_bill_obverse.jpg 800w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Empecemos por la cuesti\u00f3n m\u00e1s obvia: si los gobiernos incurren en deudas en el proceso de ejecuci\u00f3n de programas ya aprobados por el Congreso, \u00bfpor qu\u00e9 deber\u00eda el Congreso disponer de una opci\u00f3n adicional \u2013negarse a levantar el techo de endeudamiento\u2014 para frenar al gobierno en su tarea de poner por obra esos gastos parlamentariamente autorizados?<\/p>\n<p>La respuesta es evidente, cuando se atiende a la historia de la introducci\u00f3n de este control suplementario en casi todos los pa\u00edses del mundo. A lo largo de la historia moderna, la guerra ha sido la causa principal del crecimiento de la deuda nacional. El grueso de los Estados operan en equilibrio fiscal durante los tiempos de paz, financiando su gasto y su inversi\u00f3n a trav\u00e9s de impuestos y de tasas cargadas a los usuarios de servicios p\u00fablicos. Las emergencias b\u00e9licas empujan ese equilibrio hacia el d\u00e9ficit; a veces, para guerras defensivas; a veces, para llevar a cabo agresiones.<\/p>\n<p>En Europa, los controles parlamentarios del gasto p\u00fablico se concibieron para prevenir las declaraciones de guerra dimanantes de la ambici\u00f3n de los poderosos. Tal fue el gran argumento de Adam Smith contra la deuda p\u00fablica: pretend\u00eda que las guerras se financiaran pag\u00e1ndolas al contado. Escribi\u00f3 que si la gente percib\u00eda inmediatamente el impacto econ\u00f3mico de la guerra \u2013amortiguado y pospuesto por los empr\u00e9stitos\u2014, estar\u00eda menos inclinada a apoyar aventuras militares.<\/p>\n<p>No ha sido esa, obvio es decirlo, la posici\u00f3n del Tea Party; ni la de los Republicanos. Lo que hace tan llamativa la crisis del techo de deuda del pasado 2 de agosto en los EEUU es su aparente disociaci\u00f3n respecto del gasto b\u00e9lico. Es verdad que m\u00e1s de un tercio (350 mil millones de d\u00f3lares) de los 917 mil millones de recortes del gasto corriente son para partidas del Pent\u00e1gono. Pero eso simplemente desacelera la notoria escalada de la tasa de gasto militar acontecida entre Irak y Afganist\u00e1n y Libia.<\/p>\n<p>La cosa resulta a\u00fan m\u00e1s llamativa, habida cuenta de que el mes pasado el congresista Dem\u00f3crata Dennis Kucinich y el congresista Republicano Ron Paul trataron de obligar al presidente Obama a prestar obediencia a las condiciones establecidas por la Ley de Poderes de Guerra y pedir al Congreso la aprobaci\u00f3n de su guerra en Libia, seg\u00fan es preceptivo cuando una intervenci\u00f3n b\u00e9lica dura m\u00e1s de tres meses. Ese intento de someter al Estado de Derecho a la presidencia imperial result\u00f3 infructuoso. Obama replic\u00f3 que bombardear a un pa\u00eds no era un acto de guerra. Ser\u00eda una guerra, s\u00f3lo si hubiera soldados muertos. El bombardeo de Libia se hac\u00eda desde el aire, a larga distancia, y tal vez con veh\u00edculos a\u00e9reos no tripulados. De modo que una guerra incruenta \u2013incruenta para el agresor, claro\u2014 no ser\u00eda propiamente una guerra.<\/p>\n<p>Para este tipo de situaciones fue precisamente introducida la normativa del techo de deuda en 1917. El presidente Wilson hab\u00eda metido a los EEUU en la Gran Guerra, rompiendo su promesa electoral de no hacerlo. Los aislacionistas en los EEUU buscaron limitar el compromiso b\u00e9lico norteamericanos imponiendo la necesidad de supervisi\u00f3n y aprobaci\u00f3n por parte del Congreso del techo de deuda. Esa salvaguarda, huelga decirlo, fue concebida para ser usada contra el gasto\u00a0<em>discrecional<\/em>\u00a0que se daba\u00a0<em>sin<\/em>\u00a0aprobaci\u00f3n del Congreso.<\/p>\n<p>El actual incremento de la deuda del Tesoro estadounidense resulta de dos formas de acci\u00f3n b\u00e9lica. La primera, abiertamente militar, es la guerra del petr\u00f3leo librada en el Oriente Pr\u00f3ximo, desde Irak y Afganist\u00e1n (Oleoductist\u00e1n) hasta la Libia rica en crudo; esas aventuras terminar\u00e1n costando entre 3 y 5 billones de d\u00f3lares. La segunda forma, harto m\u00e1s cara, es la guerra, m\u00e1s encubierta y m\u00e1s costosa, que Wall Street est\u00e1 librando contra el resto de la econom\u00eda, exigiendo que las p\u00e9rdidas de los bancos y de las entidades financieras pasen directamente al debe de la contabilidad p\u00fablica (al \u201ccontribuyente\u201d). Los rescates y la \u201cbarra libre\u201d para Wall Street \u2013no por casualidad, la principal fuente de financiaci\u00f3n de las campa\u00f1as electorales de los congresistas\u2014 cuesta 13 billones de d\u00f3lares.<\/p>\n<p>Resulta asombroso que, en el asunto del techo de deuda, Obama se centre principalmente en alertar de que habr\u00e1 que recortar la financiaci\u00f3n de la Seguridad Social, adem\u00e1s de la de Medicare y otros programas sociales. A pesar de ser p\u00fablico y notorio que las cotizaciones federales deducidas de los salarios han venido invirti\u00e9ndose regularmente en t\u00edtulos del Tesoro durante m\u00e1s de medio siglo, Obama ha llegado incluso a decir que el gobierno norteamericano podr\u00eda dejar de pagar esta misma semana los cheques de la Seguridad Social.<\/p>\n<p>En las democracias opera un doble rasero radical. Los inversores de Wall Street no tienen, ciertamente, esa inquietud. En efecto, las tasas de inter\u00e9s que rinden los bonos del Tesoro a largo plazo han bajado este \u00faltimo mes, y especialmente esta \u00faltima semana. Eso quiere obviamente decir que los tenedores institucionales de deuda p\u00fablica esperan cobrar. \u00bfS\u00f3lo los ahorradores de la Seguridad Social ten\u00edan que temer, o es que acaso pretend\u00eda Obama amedrentarles para presentarse a s\u00ed mismo como el h\u00e9roe que viene en rescate de su Seguridad Social logrando el Gran Acuerdo en el Congreso?<\/p>\n<p>Wall Street estaba en lo cierto. No hab\u00eda una crisis real. La autorizaci\u00f3n para levantar el techo de deuda no es la ocasi\u00f3n adecuada para debatir la pol\u00edtica fiscal a largo plazo. Desde 1962 \u2013precisamente cuando la Guerra de Vietnam empezaba su escalada\u2014, se ha levantado 74 veces. Esto es, un promedio de una vez cada ocho meses. Es como ir al notario p\u00fablico: s\u00f3lo para garantizar que el presidente no est\u00e1 haciendo algo mal. El se\u00f1or Obama podr\u00eda haber solicitado un voto limitado s\u00f3lo a eso, sin restricciones. Nunca antes se hab\u00edan incluido restricciones as\u00ed. Y a\u00fan m\u00e1s llamativo: no hubo el menor intento de imponer una restricci\u00f3n para que la administraci\u00f3n Obama no gastara m\u00e1s fondos en Libia sin obtener antes del Congreso una declaraci\u00f3n oficial de guerra.<\/p>\n<p>Obama habr\u00eda podido invocar la 14\u00aa Enmienda para pagar. Habr\u00eda podido hacer suya la propuesta de Scott Fullwiler y otros economistas de la Universidad de Kansas para que el Tesoro emitiera unos cuantas monedas por valor de 1 bill\u00f3n de d\u00f3lares y pagar a la Fed por los t\u00edtulos del Tesoro. Pero no; el se\u00f1or Obama se tir\u00f3 de cabeza al ruedo, y entr\u00f3 en el debate sobre c\u00f3mo recortar la Seguridad Social y Medicaire en el fragor de la guerra de clases que se est\u00e1 librando en EEUU, evitando el debate sobre la extensi\u00f3n de la guerra del petr\u00f3leo al \u00c1frica septentrional.<\/p>\n<p>La primera gran victoria obtenida por el sector financiero en la guerra de clases que se libra sobre suelo norteamericano fueron los recortes fiscales \u201ctemporales\u201d a los ricos bajo la administraci\u00f3n Bush. Obama no ha rectificado esa agresi\u00f3n, a fin de restaurar el equilibrio presupuestario. No se han abolido los recortes fiscales a los archiricos; no se han cegado los agujeros fiscales. El fardo del reequilibrio presupuestario se ha cargado sobre las espaldas de lo que constituyen las propias bases sociales del Partido Dem\u00f3crata: trabajadores urbanos, minor\u00edas raciales y \u00e9tnicas, los litorales del Este y el Oeste. Y sin embargo, los Dem\u00f3cratas se partieron por la mitad (95 a 95) en el voto para levantar el techo de deuda yugulando el gasto social del que es beneficiario principal el grueso de su electorado.<\/p>\n<p>Su electorado, no los financiadores de sus campa\u00f1as electorales. Tal parece la clave explicativa del modo en que se ha desarrollado la crisis de la deuda. Aun cuando se dio una resuelta oposici\u00f3n de destacados Dem\u00f3cratas (como Maxine Walters Waters, Dennis Kucinich, Henry Waxman, Barney Frank, Edolphus Towns, Charles Rangel y Jerrold Nadler) y de algunos Republicanos [cercanos al Tea Party] (como Ron Paul, Michele Bachmann y Ben Quayle), lo cierto es que el grueso de la oposici\u00f3n por principios vino del lado de los Republicanos tradicionales. Paul Craig Roberts, el antiguo asesor del Secretario del Tesoro de Reagan, critic\u00f3 el acuerdo como excesivamente derechista y a tal punto favorable a los ricos, que amenazar\u00eda con llevarnos derechamente a la depresi\u00f3n econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>La esencia de la econom\u00eda cl\u00e1sica de mercado libre era la restricci\u00f3n del poder ejecutivo, en una \u00e9poca en que el poder para declarar la guerra constitu\u00eda la mayor amenaza para los intereses nacionales. As\u00ed como las c\u00e1maras bajas de las legislaturas bicamerales se hicieron con el poder para comprometer a las naciones con una deuda nacional permanente \u2013antes del siglo XVI, las deudas reales mor\u00edan con el monarca que las hab\u00eda contra\u00eddo\u2014, as\u00ed tambi\u00e9n los parlamentos afirmaron su derecho a bloquear las actividades b\u00e9licas.<\/p>\n<p>Pero ahora que las finanzas constituyen la nueva forma de librar guerras \u2013internamente, no en el exterior\u2014, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 el poder capaz de restringir el poder del Tesoro y de la Reserva Federal para obligar a los contribuyentes a rescatar los intereses financieros enquistados en la c\u00faspide de la pir\u00e1mide econ\u00f3mica? La Fed y otros bancos centrales se jactan de que su \u201cindependencia\u201d es un \u201chito de la democracia\u201d. Lo que parece es m\u00e1s bien un jal\u00f3n en la transici\u00f3n hacia una oligarqu\u00eda financiera. Y ahora que las finanzas se han amalgamado con la industria petrolera y con los grandes monopolios y los privatizadores del dominio p\u00fablico, la necesidad de alg\u00fan tipo de supervisi\u00f3n parlamentaria resulta tan perentoria como lo fue en su d\u00eda la del poder de los parlamentos sobre el gasto militar.<\/p>\n<p>En el debate sobre el techo de deuda no se oy\u00f3 la menor alusi\u00f3n a este principio b\u00e1sico. Hasta los cr\u00edticos que votaron a favor con la nariz ostensiblemente tapada \u2013para dar plausibilidad a las previsibles cr\u00edticas que oportunamente se reservan para la siguiente campa\u00f1a electoral\u2014, hasta \u00e9stos actuaron como si estuvieran salvando a la econom\u00eda. La cruda realidad es que ahora hay menos esperanzas de reconstrucci\u00f3n de la infraestructura, una de las promesas del presidente. Los recortes en el reparto de los ingresos federales ser\u00e1n un duro golpe para los estados y los municipios, y los obligar\u00e1n a vender todav\u00eda m\u00e1s suelo y m\u00e1s carreteras y a poner en almoneda otros activos en el dominio p\u00fablico, a fin de poder equilibrar el presupuesto mientras la econom\u00eda de los EEUU sigue hundi\u00e9ndose en la depresi\u00f3n. Lo \u00fanico que ha hecho el Congreso es a\u00f1adir deflaci\u00f3n fiscal a la deflaci\u00f3n por sobreendeudamiento, debilitando todav\u00eda m\u00e1s el empleo.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo explicar\u00e1n todo esto en las elecciones de noviembre de 2012?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Empecemos por la cuesti\u00f3n m\u00e1s obvia: si los gobiernos incurren<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2010,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-1932","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-blogs"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/lalcoradiari.com\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1932","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/lalcoradiari.com\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/lalcoradiari.com\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/lalcoradiari.com\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/lalcoradiari.com\/wp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1932"}],"version-history":[{"count":3,"href":"http:\/\/lalcoradiari.com\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1932\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2011,"href":"http:\/\/lalcoradiari.com\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1932\/revisions\/2011"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/lalcoradiari.com\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2010"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/lalcoradiari.com\/wp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1932"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/lalcoradiari.com\/wp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1932"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/lalcoradiari.com\/wp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1932"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}